Pop y cine

get back





La música y el cine han estado ligados incluso antes del sonoro. Los músicos que en directo acompañaban las sesiones del cine mudo no hacían otra cosa que responder a la carencia que artistas y público sentían desde el principio. No es por tanto casualidad que la primera película sonora fuera dedicada a un músico, concretamente a El cantor de jazz.
A partir de ahí, la influencia mútua entre ambas artes no ha hecho más que crecer y la simbiosis establecida alcanza niveles muy variados, alguno de los cuales pueden ser los que se comentan a continuación, haciendo hincapié, lógicamente, en la música pop.





MÚSICA DIEGÉTICA / EXTRADIEGÉTICA

Tras estos términos se encuentra una de las principales diferencias en el uso de la música en el cine.
Para expresarlo de la forma más simple, podemos considerar como diegético el uso de la música dentro de la acción de la película, es decir, sería la música que oyen los protagonistas. Sensu contrario, se considera extradiegética aquella música externa a las viviencias de los personajes, aunque su escucha por los espectadores puede dotar de significado adicional a lo que está transcurriendo en la pantalla.
En realidad y como en tantas otras cosas, la distinción no tiene porque ser tan drástica. Por ejemplo en numerosos casos música diegética se transforma en extra en el transcurso de la acción o al revés. Una muestra de ello sería cuando los personajes asisten a un concierto y se oye la música que se está interpretando y, aunque la acción se desplace fuera del marco del concierto, se sigue escuchando la misma música.
Las canciones pop han sido y siguen siendo un vehículo excepcional para utilizar la música en cualquiera de esas dos funciones.
Una intención elemental es la de ubicar el momento en que la acción transcurre y como ese momento puede ir cambiando. Escuchar una canción en un concierto, en la radio, en la televisión,... es un recurso sobradamente utilizado para dar una dimensión temporal precisa a la acción, tanto como pueda serlo la también muy socorrida utilización de las noticias en los medios de comunicación.
Las canciones pop han sido y siguen siendo un vehículo excepcional para utilizar la música en cualquiera de esas dos funciones.

Pero ese mismo recurso puede ser utilizado en sentido contrario, para marcar el paso del tiempo para un personaje de forma subjetiva, cuando al escuchar una vieja canción es consciente de cómo las cosas van cambiando, cómo ya no son lo que eran ni podrán volverlo a ser. La buena utilización de este recurso puede aportar más a la contextualización de la acción que varios minutos de diálogo.
Una buena prueba de la eficacia de la música popular la podemos encontrar en las númerosas películas ambientadas en los años 60 y 70, en los que la banda sonora suele contar, con mayor o menor fortuna, con la presencia de canciones exitosas en su momento y que han trascendido hasta la actualidad. Entre los ejemplos que podríamos citar, valga el de la Banda Sonora de Forrest Gump llena de grandes canciones que cubren una amplia gama de la música de los 60, y que posiblemente sea el elemento más memorable de la película o la de A Bronx tale, hermosa utilización directa de grandes canciones de la época.
Las canciones pop de una banda sonora son ampliamente utilizadas tanto formando parte de la acción como gravitando alrededor de ella si bien, en demasiadas ocasiones, su utilización ha sido muy banal y no siempre aportan profundidad a la narración, más allá de constituir una referencia temporal o un recurso fácil. Podríamos citar en este sentido el caso de la utilización de la canción Pretty Woman, de Roy Orbison, para la película del mismo título, en la que la justificación se basa en la indudable calidad y popularidad de la canción y en su conexión con el título de la película, más que en cualquier otra aportación de mayor entidad.

CINE MÁS O MENOS MUSICAL

La utilización de la música en general en el cine tiene niveles muy diferentes. Podemos recordar que, en las primeras épocas del cine, ya sonoro hubo momentos de utilización intensa del elemento musical. Un gran ejemplo de ello podría ser el compositor Prokokiev, que compuso la banda sonora de varias películas, alguna de ellas tan significativas en la historia del cine como Alexander Nevski. La banda sonora dotó de dramatismo y de contenido el desarrollo de la acción y podemos verlo como una muestra extraordinaria de la simbiosis entre la historia y la música. Posteriormente Prokokiev la transformó en una cantata y ha sido ampliamente interpretada en concierto.
Desde el punto de vista de la utilización de la música o de sus intérpretes en el cine, podemos simplificar considerando los siguientes niveles, abstracción hecha de la banda sonora convencional y teniendo cuenta que los límites son imprecisos:

  • Biografías
  • Documentales
  • Conciertos
  • Películas en las que el actor es un músico
  • Películas con canciones
  • Películas con protagonismo de la banda sonora de música pop
  • Películas musicales
  • Series con canciones
  • Series con protagonismo musical
  • El clip musical
  • Películas dedicadas a músicos

biografías: great balls of fire

Las biografías en el cine han sido siempre películas muy problemáticas. La tendencia a situarse en el lado más complaciente del biopic, como así se conoce el género, ha devaluado su consideración. Lo cual no quiere decir que no haya buenas películas pero éstas son más bien la excepción.
Great balls of fire se inscribe en este género, aunque se centra casi exclusivamente en una etapa concreta de la biografía de un muy peculiar cantante de rock, rockabilly y country, Jerry Lee Lewis.
Lewis, que en 2014 es una de las escasas grandes estrellas de la época rock inicial que todavía viven, tiene una biografía con todos los alicientes necesarios para ser llevada a la pantalla.
Sin embargo, como se ha comentado, la película se centra en un episodio que fue decisivo en la carrera del músico y que constituyó un notable escándalo, de gran repercusión mediática, como fue su boda con una prima suya, de 13 años de edad. La divulgación de este hecho le supuso un serio varapalo de la industria y los medios de comunicacion, con la consiguiente repercusión en su imagen pública, en las posibilidades de actuar y en las ventas de discos.

Así podemos escuchar Great balls of fire en esta película.

La película la dirige en 1983 Jim McBride, que ya anteriormente había tenido experiencias cinematográficas con puntos de contacto con ésta.
En efecto, sus dos películas anteriores son Breathless y The Big Easy. La primera de ellas toma su título precisamente de una canción de Jerry Lee Lewis, que forma parte de su banda sonora, así como High School Confidential, tambien de Lewis y que se escucha en la película. Richard Gere la interpreta y es una historia que contiene elementos de amores en circunstancias tempestuosas, movie road y vida al margen de la ley y en la cual la banda sonora juega un papel importante, sobre todo la canción que da título al film y que se presenta como una especie de declaración vital.

The Big Easy, que en España se tradujo arbitrariamente por Querido Detective, está protagonizada por un Dennis Quaid en su mejor momento y que posteriormente sería Lewis en Great Balls of Fire. New Orleans, que es en realidad a lo que se refiere el título de la película, tiene un protagonismo importante en la película, en gran medida establecido a través de una gran banda sonora, con canciones representativas de la música local, desde los Neville Brothers hasta el cajun pasando por la tradicional Iko Iko. Como curiosidad, el propio Dennis Quaid interpreta una canción acompañándose a la guitarra.

Una de las canciones que forma parte de la banda sonora de The big easy es Colinda interpretada por Zachary Richard.

Por lo que respecta a Great balls of fire, la película se centra en la época mencionada y Dennis Quaid compone un Lewis absolutamente creible.
En la película, además de las canciones a cargo del protagonista, suenan otras muy significativas, interpretadas por varios de los grandes del Rock, como Elvis Presley, Carl Perkins, Booker T,...

No hay que olvidar que Lewis fue uno de los participantes de la sesión de grabación de lo que pasó a la historia como el Million Dollar Quartet, en la que los otros compañeros fueron nada menos que Elvis Presley, Johnny Cash y Carl Perkins! De hecho, en estos momentos (2015) se representa en USA un musical basado en este evento

sugar

documentales: searching for sugar man

El título del documental nace de la canción Sugar Man que compuso e interpretó el artista del que trata la película, que obtuvo el Oscar al mejor documental. Rodríguez es un peculiar músico, prácticamente olvidado y que obtuvo escasa repercusión en su país, USA pero que, casualmente, había triunfado en Sudafrica, éxito que no se transmitió debido al aislamiento internacional que sufría este país a causa de la política de apartheid que imperaba entonces.
El documental narra la emotiva búsqueda de Sugar Man, como persona y como músico y su puntual reencuentro con la escena como consecuencia de esta búsqueda.
La escasa producción de Rodríguez tuvo un momentáneo resurgir y permitió ser valorada por el público al que, en su momento, no llegó. Pero, más allá de su perfil como músico es la propia persona la que se adueña del espectador y transforma este documental en una gran película.

La canción que inspira el título de la película es Sugar man, interpretada por Rodríguez.

lastwaltz

conciertos: the last waltz

Un número significativo de directores tiene en su haber la filmación de actuaciones en directo: óperas, conciertos, comedias musicales,... En el ámbito que nos ocupa, el pop y similar, la filmación de conciertos es una especie de subgénero en el que podemos englobar productos muy notables. Quizás el que podemos considerar como pionero es el de Woodstock, tanto por ser uno de los primeros en dedicarse profundamente a reproducir el concierto, como por que estableció una especie de reglas del juego: además del concierto en si, se reflja el público, incluyendo su llegada, entrevistas, imágenes,...También se refleja el backstage, la logística,... transformándose en muchos casos en auténticos documentales, no solo del concierto, sino también del momento social en el que transcurre.
The Last Waltz es una película, dirigida por Martin Scorsese, basada en el concierto de despedida del grupo The Band en 1.976 en San Francisco, el Thanksgiving Day, aunque el estreno no se produjo hasta 1.978.
En este concierto, además de los protagonistas del evento, intervino una larga serie de músicos de la talla de Neil Young, Van Morrison, Joni Mitchell, Emmylou Harris, e incluso el propio Bob Dylan, muy reacio a ello puesto que estaba embarcado en su propia película Renaldo y Clara.
La película se completa con entrevistas y canciones grabadas en estudio y su rodaje no estuvo exento de incidencias de todo tipo, desde técnicas hasta de pugnas de protagonismos de los propios miembros del grupo.
De lo que no hay duda es de que se trata de un documento impagable para valorar esa parte de la escena musical de finales de los 70. Posteriormente, el cantante y guitarra del grupo, Robbie Robertson siguió una carrera destacable.
Señalar que Scorsese tuvo otra interesante aportación al género junto con el mencionado Dylan en No direction home, recorrido por la obra de éste y que toma el título de una frase de Like a rolling stone:
How does it feel, how does it feel?
To be on your own, with no direction home
A complete unknown, like a rolling stone

En la película, un par de canadienses de postín, Neil Young y Joni Mitchell interpretan junto a The Band esta gran Arcadian Driftwood.

band
elvis

músicos protagonistas: elvis presley

La primera irrupción con fuerza de un músico rockero en el mundo del cine fue la de Elvis, pionero en esto como en otras muchas cosas.
Elvis se había convertido en un mito. Quizás también en uno de los primeros con un impacto tan arrollador, por encima incluso de los que forjaron su imagen.
Era inevitable que, más pronto que tarde, se aprovechara esta fuerza para utilizarla a través de una serie de películas a su mayor gloria y de la industrica musical y cinematográfica.
Dotado de una gran presencia dentro y fuera de la pantalla y en una época en que los medios de comunicación controlaban ciento por ciento la imagen a la que el público podía recurrir, la utilización de lo que Elvis significaba fue amplia y variada.
Con mejor o peor resultado, Elvis no se limitó a un cine exclusivamente banal, con peliculas tópicas de "chicas, rock y Elvis" aunque hay que decirlo fueron las más numerosas y sin duda se pueden ubicar en la categoría de bodrios. Incluso las canciones que Elvis colocaba aquí y allí pueden situarse en lo menos interesante de la etapa de su esplendor.
Pero hubo determinados intentos de trascender del tópico, bien con películas con un mayor calado dentro del género, como King Creole que se beneficia de un mejor guion, una mejor dirección e incluso una mejor colección de canciones, bien con películas de género, en las cuales Elvis solo aparecía como actor, si es que tal concepto puede aplicar. Podemos citar el caso de Flaming Star, western bien convencional, pero en el que Elvis solo interpretaba la canción que daba título a la película y que aparecía en los créditos.
Para sus aventuras cinematográficas, se puso al servicio de Elvis incluso buenos compañeros de reparto y directores de cierto prestigio. Pero, la historia lo ha demostrado, Elvis no es recordado precisamente por sus dotes actorales, más allá de su apreciación por el gran público en su momento y una cierta nostalgia que el visionado de alguna de ellas puede producir. Y, claro, alguna buena canción para recordar.

La canción que da título al western con pretensiones rodado a la mayor gloria de Elvis actor(?), es Flaming star.

alta

películas con canciones: alta fidelidad

Una película de Stephen Frears, basada en una novela de Nick Hornby.
Hornby, además de escribir novelas en general relacionadas con la vida cotidiana de la juventud actual, escribe también sobre temas musicales, como en su magnífico ensayo 31 canciones.
La película se centra en las andanzas del propietario de una tienda de discos y cuenta con una bien seleccionada banda sonora, formada por un serie de canciones de amplio espectro, desde Dylan hasta Belle & Sebastian.
Esta práctica se utiliza en numerosas películas, muchas de ellas sin ninguna relación con estas temáticas. Podemos mencionar, por ejemplo, a Tarantino, Wenders,...
En la mayoría de los casos, esta música apoya y contextualiza el desarrollo de la película. En otros casos, es un recurso fácil para dar atractivo a películas que, en otros aspectos esenciales, carecen de mayor densidad.


american

banda sonora protagonista: american graffiti

A diferencia de la anterior, esta película cuenta con una amplia y memorable banda sonora que tiene un protagonismo básico para captar el ambiente en que se desenvuelve la historia.
La mera lectura de los títulos que conforman la BSO nos da una referencia del papel que juega en la película. Los erráticos movimientos de los protagonistas a lo largo de Modesto, la ciudad típica americana en la que transcurre la noche, van siempre acompañados por canciones de fondo, con la figura del locutor de una emisora también omnipresente, el Wolfman Jack, que se interpreta a si mismo.
Así, la banda sonora se convierte en una auténtica antología de la música de los 60 empezando, como en esta misma web, con el Rock Around The Clock!
A destacar la presencia en la película de un joven Harrison Ford, en uno de sus primeros papeles acreditados.

De la antología de la música de los 60 que es la banda sonora de esta película, una muestra puede ser este Come softly to me, de The Fleetwoods.


fantasma

películas musicales: el fantasma del paraíso

El escritor francés Gaston Leroux publicó su novela de aire policiaco, El fantasma de la ópera, exitosa en su momento, que fue objeto de diversos tratamientos, llegando incluso a ser adaptada para un musical de gran éxito en Broadway filmado posteriormente de forma bastante rutinaria.
El alguna vez inspirado Brian de Palma filmó esta curiosa adaptación del clásico de Leroux, ubicado dentro de una estética "moderna" incluyendo la música pop y rock.
La película cuenta la historia de un autor músical que persigue a un productor que le ha robado sus composiciones. Luego la trama avanza con cuestiones más románticas. Pero lo que queremos mencionar es la curiosa contradicción que se se genera en la película: la banda sonora original es de Paul Williams, autor de todas las canciones que la componen; sin embargo, el propio Williams interpreta en la película el papel del productor que ha "robado" las canciones al protagonista! Una muy interesante versión de una historia eterna.

Paul Williams interpreta, de la banda sonora de la película, The hell of it.


friends

series con canciones: friends

Friends, una de las más exitosas series televisivas, incluye numerosas canciones a lo largo de sus capítulos, repartidos a lo largo de 10 temporadas. En esta serie, la banda sonora es incidental y no tiene un protagonismo especial pero si que contribuye a configurar el ambiente en el que se desenvuelven los amigos protagonistas, siempre en todo amable con pequeños toques ácidos, también recogidos en las músicas.
La serie, a diferencia de otras, contó siempre con una misma sintonía, la canción I'll be there for you, interpretada por The Rembrandts, específicamente compuesta para la serie y que llegó al número 1 en las listas británicas. Asimismo, se editó un CD con diversas canciones que aparecieron en algún capítulo de la serie, canciones que aparecían intercaladas entre pequeños fragmentos de diálogos originales.

Por ejemplo, en uno de los capítulos de la serie escuchamos a Joni Mitchell interpretar su Big yellow taxi.


treme

series con protagonismo musical: treme

Bien diferente es el caso de Treme. Esta serie, una de las mejores de la historia en todos sus aspectos, trata de la New Orleans post-Katrina. La presentación de los capítulos ya señala el estilo y el ambiente que marcaran la serie, incluyendo por supuesto el tratamiento musical. La serie se extendió a lo largo de cinco temporadas. Las imágenes que inician cada capítulo son diferentes para cada temporada, pero la canción que las acompaña es la misma: Treme song, una canción de John Boute que, como muchos otros músicos que participan en la banda sonora de la serie, también trabaja como actor.
El arranque del clip que presentamos, del primer capitulo de la serie, es una especie de declaración de intenciones. Un rótulo indica lacónicamente: tres meses después. No hace falta decir de qué!. El músico que toca el trombón de varas, uno de los principales protagonistas de la serie, se incorpora a un desfile masivo de músicos recorriendo aquello en lo que se habían transformado las calles de New Orleans. Posteriormente, el tema de la serie hace su aparición tal como seguirá en todos los capítulos de la serie, acompañando unas imágenes, parcialmente diferentes en cada temporada.

treme

Como The Wire, otra serie de HBO con la que Treme guarda muchas similitudes, la serie analiza un mismo punto básico, aunque con diferentes ópticas y enfoques. Pero desde esta web, destacar el absoluto protagonismo de la música. Los actores son músicos, tocan los instrumentos y cantan, alguno de ellos son cameos y otros son actores principales de la serie. Gente tan diversa como Lucinda Williams, The Neville Brothers o McCoyTyner, que aparecen esporádicamente, comparten escena con, por ejemplo, Steve Earle que desempeña un significativo papel.
La gran tradición musical de Lousiana y de New Orleans específicamente presente en casi todas las escenas de la serie, con profusión de actuaciones en vivo, conciertos, músicos callejeros,... Y todos los estilos : jazz, cajun, rock,... Una gran serie con una gran banda sonora.


absolute

video-clips musicales: julien temple

Desde los inicios de la música pop ha habido múltiples experiencias intentando la unión entre música e imagen para ser escuchada/vista simultáneamente. Incluso se llegó a inventar una especie de juke-box donde se podía ver una filmación relacionada con la canción que se escuchaba.
Cortes de películas musicales, filmaciones de canciones de conciertos,... fueron precursores de los actuales clips musicales. No es fácil determinar cuándo, cómo, quién elaboró el primer auténtico clip musical.
Pero lo que está claro es que ya hace tiempo que no se concibe un lanzamiento musical destinado a una difusión más o menos amplia, que no vaya acompañado del correspondiente video-clip.
De hecho, lo que empezó siendo un complemento ha ido ganando cada vez más presencia e importancia y hay clips cuya producción ha sido más cara que la propia del producto musical en CD.
En cualquier caso, podemos mencionar como hito significativo el nacimiento de la cadena MTV, nacida con el principal propósito de programar vídeos producidos por y para los artistas más comerciales del momento. Si bien su impacto ha ido diluyéndose con el paso del tiempo, es cierto que en su momento ejerció una gran influencia y se convirtió en referencia para la industria musical, más allá de lo que los programas musicales de determinadas cadenas televisivas convencionales podían aportar. La MTV comenzó sus emisiones en 1.981 con la significativa Video killed the radio star, grabado en 1.979.
Progresivamente se le fue dando al vídeo clip la importancia que solicitaba, cuidando cada vez más la calidad de la producción y buscando una aceptación masiva a través de la difusión en emisoras especializadas o en programas de las cadenas convencionales. En la actualidad, internet aporta un vehículo de gran importancia a estos efectos, en el que se ha instalado ampliamente Youtube, donde es posible encontrar casi cualquier clip filamdo en cualquier formato, incluso en las épocas más iniciales.
El desarrollo y consolidación de una industria alrededor de este elemento ha permitido la aparición de auténticos especialistas en la materia. De hecho, bastantes realizadores cinematográficos empezaron su carrera alrededor de estas producciones. Entre ellos se pude mencionar a Julien Temple.
Temple, que acabó dirigiendo largometrajes tan propios de la música pop, como Absolute Beginners, film quasi musical en el que el actor protagonista era David Bowie y en el que aparecía genta tan emblemática como Ray Davis, se convirtió en un auténtico especialista, dirigiendo clips de gente tan diversa como Sex Pistols, con los que empezó su carrera en 1.977, Neil Young, Depeche Mode, Judas Priest,... Ningún género le resultó ajeno: punk, pop, heavy rock,...
Para valorar su trayectoria, una pequeña lista, en la que se puede apreciar la variedad de intérpretes y como cada estilo musical lleva asociado su correspondiente estilo visual:

circus

películas de / para músicos: rock and roll circus

Queda comentar aquellas películas que, sin ser documentales o grabaciones de conciertos, se filmaron a la mayor gloria de algún músico o grupo. Alguna de ellas puede considerarse como una película de género, incluso con un apreciable nivel de calidad. Mencionemos, por ejemplo la, en muchos sentidos pionera, A hard day's night, dirigida por Richard Lester e interpretada por The Beatles.
Otro modelo sería el de aprovechar determinados iconos musicales para visitar otros territorios cinematográficos. Citaremos de nuevo a The Beatles y la película de animación Yellow Submarine, una magnífica historia fantástica basada en canciones previas de The Beatles.
Pero hay otro estilo de filmaciones, más alejadas del estilo convencional narrativo y más centradas en las ocurrencias de los músicos. Un buen ejemplo de ello sería The Rolling Stones Rock and Roll Circus. Promovida obviamente por los Stones, es una sucesión de canciones interpretadas por ellos mismos y por un conjunto de músicos muy diversos: The Who, John Lennon, Eric Clapton, Jethro Tull,... Fue lanzada en 1.996 y muestra una especie de concierto que se celebró en 1.968. Se trata de un mediometraje, 66 minutos y fue más o menos dirigido por Michael Lindsay-Hogg. Como muestra de lo que es la película, puede servir la interpretación que en ella hacen los Stones de su canción Sympathy for the devil.